Introducción

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Es bien sabido en el ámbito atlético, que hacer ejercicio físico de manera extenuante cerca de la noche, podría dificultar el inicio del sueño a la hora de dormirnos,es mas , a mi me suele pasar, cuando hace ejercicio de esfuerzos sub-máximos (harterofilia por ejemplo) que requieren demasiada activación del SNC (sistema nervioso central) podría alterar la homeostasis del nuestro cuerpo. La homeostasis es un proceso natural en nuestro cuerpo que regula el ambiente interno para mantener nuestros sistemas funcionando bien. El cuerpo conserva las condiciones de equilibrio o rangos de punto de ajuste que nos protegen de cualquier daño mediante el uso de los recursos naturales desde el interior. La homeostasis controla la mayor parte de nuestros mecanismos corporales tales como el ritmo cardíaco, la temperatura y los niveles de glucosa a través de los sistemas nervioso y endocrino para corregir los rangos que se alteren. Sin embargo no muchos estudios han demostrado que el ejercicio antes de dormir tiene un efecto negativo en el inicio del sueño. Pero hay que destacar que en dichos estudios, sólo se observarón un nivel moderado de excitación fisiológica (es decir, el ejercicio que realizarón en ducho estudio pudo ser de no tan elevada intensidad, como en el que hace muchos atletas) a la hora de acostarse, por lo tanto, no está claro si una magnitud mayor de excitación fisiológica presente en la hora de acostarse podría interrumpir el inicio del sueño. Este reciente estudio Eur J Appl Physiol. 2014 Sep; comparó los efectos del ejercicio antes de dormir, lo que llevó a diferentes niveles de excitación fisiológica al acostarse (moderado y pesado), en el inicio del sueño.

Método

12 hombres sanos y activos fuerón asignados en 3 grupos:

grupo 1 Sin ejercicio,

grupo 2: Ejercicio de intensidad moderada,

grupo 3: Ejercicio de alta intensidad.

Los sujetos del grupo 1 mantuvierón una condición sedentaria durante todo el dia, en un asiento reclinable durante todo el día , hasta que irse a la cama (“demasiado duro”). En el grupo de ejercicio moderado y de ejercicio de alta intensidad, el ejercicio fué durante 40 minutos (21: 20-22: 00) en 60 y 80% de reserva de frecuencia cardíaca, respectivamente. la polisomnografía del sueño, la temperatura corporal y de la piel, como frecuencia cardíaca (FC), y la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) fuerón registradas exhaustivamente.

Resultados

Se observó un retraso en el inicio del sueño (14,0 min, p <0,05), una excitación fisiológica marcada antes de acostarse como se refleja en un aumento de la FC (frecuencia cardíaca) (25,7 lpm, P <0,01), y una potencia de alta frecuencia más baja de HRV (- 590 ms (2), P <0,01) solo en el grupo 3, el cual realizó ejercicio de alta intensidad. 

Conclusión

Estos resultados indican que el ejercicio extenuante antes de dormir, provoca una gran excitación fisiológica al acostarse, lo que podría interrumpir el inicio del sueño. Teniendo en cuenta que la calidad del descanso, o del sueño es muy importante para nuestros atletas, debería tenerse en cuenta este posible inconveniente con la realización del ejercicio físico cerca de la hora de dormir.