La dieta vegetariana equilibrada es saludable y se ha observado que las personas que la consumen reducen en términos relativos el riesgo de padecer algunas enfermedades crónicas, del mismo modo, la actividad física regular también se ha demostrado para ayudar en la prevención y reducción de la severidad de estas condiciones. Muchas personas que realizan ejercicio con regularidad adoptan dietas vegetarianas buscando beneficios para su salud, pero ¿sería diferente en los deportistas que buscan una mejora o una ganancia del rendimiento físico deportivo? Sí y no… A menudo podemos escuchar que para el rendimiento deportivo lo mejor es una dieta basada en carne, y la realidad es que eso no es cierto. Para mí no hay una dieta perfecta, ni un alimento perfecto, primeramente hay individualización, y a continuación, macro-nutrientes, micro-nutrientes, nutrientes bioactivos, y un largo etcétera. Por lo tanto, una dieta vegetariana bien estructurada puede ser perfectamente igual de válida que una carnívora, en relación con el rendimiento deportivo, ¿y con la salud? eso ya es otro tema más complejo. Antes de nada quiero dejar claro que no estoy en contra de una dieta compuesta por carne, ni mucho menos, de hecho yo como carne y no precisamente poca.

Estudio

Recientemente se han publicado los resultados de un estudio Int J Sport Nutr Exerc Metab. 2015 cuyo objetivo fue examinar mediante una revisión bibliográfica la evidencia en la relación entre el consumo de una dieta vegetariana y la mejora del rendimiento físico. Finalmente los autores examinaron 8 estudios que cumplieron los criterios de inclusión. Hay que destacar que no se utilizó ninguna suplementación emulando una dieta vegetariana.

Resultados

Los resultados mostraron que no se detectaron diferencias (negativas o beneficiosas) en el rendimiento físico entre atletas que consumieron dietas vegetarianas frente a los omnívoros. Los autores señalan que con solo 8 estudios analizados no se pueden sacar conclusiones definitivas, pero es interesante como punto de arranque de futuras investigaciones. Sin embargo, 3 de los 8 estudios si se pudo observar un descenso en el rendimiento físico, debido al desglose de los depósitos de fosfocreatina, lógicamente por a ausencia de carne, que se solucionó con la suplementación de la misma. La respuesta a la suplementación con creatina y la captación en el músculo son probablemente mayores en vegetarianos ya que tienen niveles bajos de creatina muscular. Aun así, este descenso no fue destacado ya que no fue estadísticamente importante en los resultados. Pero mi opinión es que los suplementos tienen sentido y son eficaces en casos de carencias dietéticas, siempre he defendido esa postura. Es lo que sucede en vegetarianos, que no cubren sus necesidades mínimas de creatina con la dieta y por tanto se benefician de los suplementos. Yo creo que un deportista vegetariano tiene mejoras espectaculares en su rendimiento tras consumir creatina y a ellos se les puede recomendar, si bien deben tener conocimiento de que el suplemento de creatina procede de fuentes animales.

También pueden existir carencias alimentarias en personas que hacen dietas repetitivas o extremas o en personas con malabsorciones (por ejemplo en una enfermedad celiaca mal controlada con dieta).

 

Cambiemos de tema, la implementación de dietas libres de gluten entre los atletas no celiacos ha aumentado rápidamente en los últimos años debido a los beneficios ergogénicos y la salud percibidao al menos eso dicen. El objetivo del estudio que se que publicó en el Medicine & Science in Sports & Exercise: No Effects of a Short-Term Gluten-free Diet on Performance in Nonceliac Athletes fué investigar los efectos de una dieta sin gluten (DSG) en el rendimiento físico de ciclistas profesionales (8 hombres y 5 mujeres), los síntomas gastrointestinales (GI), la percepción subjetiva de bienestar, lesión intestinal, como las respuestas inflamatorias en los atletas no celiacos. Pues bien, se puede ver como no hubo diferencias en ningun marcador de los examinados, entre los atletas de alto rendimiento que llevaron una dieta celiaca, respecto a una dieta no celiaca. La conclusión después de esos 7 días de estudio, fue que no hubo ningún efecto sustancial sobre el rendimiento físico ni ningún efecto sustancial sobre los marcadores inflamatorios, como ningún síntoma negativo gastrointestinal. Respecto a los marcadores de daño intestinal, no se apreció ningún cambio, además que la sensación subjetiva de bienestar fue similar en ambos grupos. Mi conclusión es parecida a la anterior, me parece interesante como punto de arranque de futuras investigaciones, pero no podemos extrapolar los resultados se este estudio, por ejemplo en deportes de fuerza, donde los aspectos fisiológicos que puedan darse son completamente distintos que los que se dan con un ejercicio como es el ciclismo.

Conclusión

Una dieta vegetariana es saludable, sin duda, aunque hay que precisar que no es fácil estructurar una dieta vegetariana equilibrada enfocada a la salud y menos al alto rendimiento deportivo, que garantice el consumo de todos los nutrientes, especialmente en personas que realizan ejercicio físico vinculado al rendimiento. He ahí, lo que anteriormente dije, ¿sería diferente en los deportistas que buscan una mejora o una ganancia del rendimiento deportivo? sí y no. Una dieta vegetariana perfectamente puede ser llevada por un atleta que busque rendimiento, pero siempre y cuando se estructure por un profesional cualificado para ello,  ya que lograra que no presente déficit de nutrientes o energía, y no le repercuta en su rendimiento ni en su salud, que eso es lo verdaderamente complejo del asunto. Así pues, la mayoría de los deportistas que decidan seguir dietas vegetarianas deberán estar asesorados (al menos inicialmente) por nutricionistas deportivos que sepan organizar una dieta vegetariana que no afecte negativamente al rendimiento del deportista. Y por último, tenemos que tener en cuenta que, al menos en este caso, vemos que no se detectaron diferencias (negativas o beneficiosas) en el rendimiento físico entre atletas que consumieron dietas vegetarianas frente a las dietas basadas en carne.